7ª.- Sierras planas de Pechón y Prellezo





MIGUEL ÁNGEL TABORGA

La Sierra plana de Pechón, o "El LLano", como gustan de llamar al lugar las nobles gentes de este pueblo eminentemente ganadero, buenas conocedoras del mismo es, junto con la vecina sierra plana de Prellezo, de menores dimensiones, un fenómeno geológico único en Cantabria. Resulta difícil comprender como el magnífico pasto que hoy se extiende por la sierra plana fuera en otros tiempos remotos sustituido por las olas, la roca, ostras, bígaros, llampas, pulpos o erizos. Una vida marina de la que es frecuente encontrar por estos contornos numerosos restos de un mar próximo y lejano a la vez, que ha cambiado su línea de costa invadiendo tierras para retirarse después. La historia de la Tierra es así, un continuo movimiento de todo cuanto alberga en una muy lenta pero eficaz transformación, apenas perceptible para nuestro insignificante tiempo de permanencia, comparado con su existencia, cinco mil millones de años, según algunos autores.

Las sierras planas, también llamadas tinas, constituyen el nivel más alto (entre 200 y 210 metros) de las rasas costeras que confieren un carácter peculiar a la zona comprendida entre San Vicente de la Barquera y Ribadesella, en la vecina Asturias. A Cantabria tan solo pertenecen las de Prellezo y Pechón, situadas en el extremo más occidental de la costa. Se trata en realidad de la misma sierra, cortada en tramos por la acción erosiva de la ría de Tina Menor. Igualmente sucede con la sierra de Pechón (El LLano) y la de la vecina Asturias (Sierra Plana), siendo la misma, pero cortada esta vez por la ría de Tina Mayor.

De las dos sierras planas con que cuenta la geografía cántabra, visitaremos la de Pechón por sus mayores dimensiones y su fácil acceso. Al lugar conocido como El Llano, que no es otra cosa que la cima de la sierra plana, se accede desde el mismo pueblo, a través de una estrecha carretera asfaltada de un kilómetro de longitud. Hay que tener en cuenta que en la inmensa plataforma llana superior se ubican hoy en día dos ganaderías de primer orden, que explotan el terreno comunal y los extraordinarios pastos que allí se desarrollan (74 Has.) mediante una concesión, por lo que el visitante deberá solicitar el oportuno permiso para poder visitar el lugar, ya que a todos los efectos se encontrará en una finca de propiedad privada.

La sierra plana de Pechón, al igual que las otras que se extienden en esta parte del litoral cantábrico, proceden de una antigua plataforma de abrasión marina, labrada en la cuarcita ordovícica. Según los estudios geológicos realizados, las rocas más antiguas de Cantabria, con unos 480 millones de años, son estas cuarcitas ordovícicas de las sierras planas de Pechón y Prellezo, junto con las existentes en el desfiladero de La Hermida. Tienen unos 350 metros de espesor y se formaron en extensas playas y zonas de plataformas submarinas arenosas. Sobre esta sierra en concreto, aparecen depósitos detríticos contemporáneos del arrasamiento y una turbera de escaso espesor. Las rocas de Cantabria con edad paleozoica, localizadas fundamentalmente en la zona Occidental, contienen pocos fósiles. Quizás los restos frecuentes más antiguos sean los Scolithus del Ordovícico (subdivisión del Paleozoico o Era Primaria, es decir, entre 570 y 240 millones antes de la actualidad) cercano a Pechón. Los Scolithus son especies de moldes de excavaciones cilíndricas rectilíneas subverticales realizadas por algún animal de aquella época.

Pero a parte de la riqueza que desde el punto de vista geológico tienen las sierras planas, éstas encierran otros tesoros no menos atractivos. La de Pechón es sin duda una magnífica atalaya desde la que se divisa una espléndida panorámica sobre el litoral (Norte, Este y Oeste), siendo visible en las noches claras el destello producido por el faro de Cabo Mayor, en Santander; o sobre los Picos de Europa (Suroeste), desde donde se nos ofrece una magnífica vista sobre los macizos Central y Occidental. Desde este lugar, el conocido Naranjo de Bulnes o Pico Urriello se divisa casi en su totalidad. A nuestros pies, Pechón, con su encanto especial y su paisaje de aspecto mediterráneo. Excelentes encinas que forman un bosque compacto, mágico, encantado, reliquias vivientes del dominio de esta especie forestal en épocas muy remotas. Limoneros de excelentes frutos, que en nada envidian en aroma y sabor a los cosechados en otras regiones españolas más cálidas; y el mar, suavizando el clima norteño con especial delicadeza, que cede sus dominios a la tierra en preciosas calas.


La sierras planas de Prellezo y Pechón, y en especial ésta última, ofrecen al visitante una riqueza singular, tanto geológica como paisajística. Enclavadas en un entorno bellísimo, de naturaleza exuberante, son cita obligada para los amantes de lo natural y de lo histórico, donde la naturaleza fue generosa en grado supremo, como reza en su portada una publicación local: " Y Dios hizo de esta tierra paraíso natural. Demos gracias... Pueblu de Pechón Dios te hizo pa soñar". Y razón no le falta.


Bibliografía Gran Enciclopedia de Cantabria - Editorial Cantabria
Enciclopedia Universal Ilustrada - Espasa

Información adicional Fernando Sánchez García


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